El músico chileno Leo Jibaja estrena BRAVE PINK KNIGHT, su segundo y más ambicioso álbum de estudio: un viaje de 18 canciones donde confluyen pop, tecno, trap, R&B, cumbia, salsa, flamenco y house en torno a una narrativa profundamente personal. El lanzamiento será seguido por «Them Girls», sencillo y videoclip pronto disponible en su canal de YouTube.
A diferencia de su primer disco, más experimental y lúdico, aquí Leo se muestra seguro y meticuloso. “Sentí que podía hacer lo que quisiera. Tomé clases de canto, trabajé mi voz, habité cada género”, cuenta. Esa exploración vocal y emocional se potencia gracias al trabajo de Nando García y Futnes, productores del álbum, cuyo sello se percibe en la amplitud estética, los arreglos y el pulso íntimo que une cada transición.
Cada género cumple una función narrativa: el R&B de su infancia, un interludio folclórico ligado a sus raíces, una cumbia dedicada a su abuelo, un techno marcado por los 90 en Chile, y una salsa donde revisa su historia familiar atravesada por la religión.
El concepto del álbum nace de una canción que Leo escribió cuando era niño, donde imaginaba a un “caballero rosa” que lo protegía del rechazo y el silencio. Volver a ese texto activó un relato completo: “Quise contar mi historia desde el principio. Este disco es mi autorretrato, no hay nada que ocultar”, afirma.
Entre los momentos más arriesgados aparece su versión house de “El Hombre que Yo Amo”, un homenaje a Myriam Hernández que requirió preparación vocal y una lectura renovada del clásico chileno. También destaca I Knew We’d Be Cool, su favorita del disco, un poema dedicado al amor de su vida con melodía compuesta por Nando García, quien aporta además un solo de guitarra eléctrica en la canción Brave Pink Knight, que cierra el álbum.
Con una estructura pensada desde lo cinematográfico, BRAVE PINK KNIGHT culmina en la imagen simbólica de quemar una iglesia, gesto que Leo describe como liberador: “Es mi viaje del cielo al infierno, y de vuelta a mí mismo”.
Aunque el relato es íntimo, su mensaje busca resonancia colectiva. “Muchos que no se sintieron parte de nada pueden identificarse. Es una historia trágica, pero también de triunfo”, señala.
Con este nuevo trabajo, Leo Jibaja consolida su identidad artística y entrega una de las propuestas pop chilenas más audaces, emotivas y narrativamente cohesionadas del último tiempo. Síguelo en Instagram para no perderte sus novedades.

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