La Agrupación de Músicos de Cañete dio a conocer su trabajo actual y los proyectos que están desarrollando para fortalecer la escena local, destacar a sus bandas y relevar la identidad musical del territorio. El colectivo reúne a artistas de distintas generaciones que desde la autogestión y la colaboración, han mantenido una actividad constante y creciente.
La música que se crea en Cañete está profundamente marcada por el territorio. La historia, los encuentros culturales y el mestizaje forman parte del contexto que influye en las bandas y solistas de la zona. A esto se suma el entorno natural y una relación permanente con la ruralidad, elementos que se han convertido en parte de su identidad creativa.
Los espacios culturales como Piedra del Águila, Chilco Bar Cultural, El Ronce y Fusión Newen han permitido que músicos y audiencias se encuentren y reúnan, abriendo el camino para que el público valore cada vez más a sus artistas. Este escenario es resultado de un trabajo que comenzó mucho antes de la pandemia, cuando espacios como la Casa de la Cultura, la Sede Trawun, el Orfeón Juvenil y distintas tocatas autogestionadas sostuvieron la actividad musical local durante años. En esa trayectoria también destacan agrupaciones históricas como Engranaje, Vieja Misteriosa, Ojo con el Blues, Espacio Cero, Los Clifton, Evil Attack o Gastón Ávila, proyectos que en su momento mantuvieron vivo el movimiento artístico de la comuna.
Para la Agrupación, uno de las cosas más significativas de la escena cañetina es la influencia de la cultura mapuche, presente en las familias, en las memorias locales y en la vida cotidiana. Esa base cultural ha permanecido entre varias generaciones de músicos, entregándoles un sentido de pertenencia que se puede ver en su trabajo. A esto se suma el aislamiento geográfico, que ha llevado a las bandas a asumir que, si algo debe hacerse, son ellas mismas quienes deben impulsarlo sin esperar ni perdir permiso. Ese trabajo colectivo ha fortalecido la autogestión y ha dado forma a instancias como las “Sesiones de Eustaquio”, organizadas por Chimalguén, donde conectan música, stand up y expresiones del under.
Concepción, por su infraestructura cultural y su ecosistema musical, ha permitido que bandas como Chimalguén y Fhennu se presenten en el Festival REC, ampliando su audiencia y generando redes con la escena penquista. Espacios emblemáticos como Casa de Salud y La Bodeguita de Nicanor.
En cuanto a los aprendizajes obtenidos desde su experiencia en el territorio, los músicos coinciden en que crecer en Cañete les ha dado convicción, disciplina y un sentido claro del origen de su arte.
La Agrupación proyecta a futuro la consolidación de un espacio cultural que represente a la comuna dentro de la región del Biobío y el país. Su objetivo es formar parte de un corredor cultural que permita el intercambio con artistas de otros territorios, fortaleciendo la circulación y generando nuevas oportunidades de desarrollo.
Actualmente, sus bandas se encuentran con proyectos activos como es el caso de Chimalguén que lanzó su primer LP hace un año, presentándolo en el Teatro Biobío y trabajando hoy en un segundo disco con miras a giras nacionales e internacionales; Fhennu está celebrando los 10 años de su primer álbum y prepara un nuevo lanzamiento; y Mr. Funky estrenó recientemente el videoclip animado de su single “Wallmapu Azul”.
La Agrupación de Músicos de Cañete invita a los medios locales a conocer más sobre su trabajo, cubrir sus actividades y dar espacio a los proyectos que están impulsando.



Foto: GraciaEntre los temas más destacados se encuentra “Ya me cansó la ciudad”, la última canción grabada para el EP, donde Gracia canaliza su fascinación por la Patagonia y el sur de Chile. La pieza, construida solo con guitarra, pandero y voz, despliega un diálogo musical íntimo en el que la letra cede protagonismo al paisaje sonoro. “Cuando Santiago me colapsa, pienso en los paisajes del sur. Es una fuente de inspiración que llevo llenando desde que tengo recuerdos. No es la primera vez que hago referencia a las estrellas, la lluvia o el aire puro en mis canciones. Me encanta usar esas imágenes como alegorías a la hora de componer”, agrega la cantautora. Inspirada por referentes como Milo J, artista argentino que mezcla folklore, rap y melodías nostálgicas, Gracia construye un universo propio donde lo cotidiano y lo emocional se funden en canciones como Bajo la piel o MAI, que sirvieron de guía estética para el proceso creativo del EP. Con Perdida, Gracia se posiciona como una de las voces emergentes más honestas de la escena independiente chilena, combinando sensibilidad, madurez artística y una autenticidad que trasciende géneros.